¿Quién es más inteligente: Light o L en Death Note?
¿Recuerdas la primera vez que viste Death Note y tu cerebro explotó?
Yo sí. Tenía 17 años, estaba en la habitación a oscuras con los auriculares puestos y de repente… ¡bum! Light Yagami encuentra una libreta negra en el patio del instituto. En cuestión de minutos ya estaba gritando solo: “¡Este tío va a cambiar el mundo!”. Y luego apareció L, comiendo un dulce como si nada, y pensé: “Vale, aquí hay guerra de cerebros”. Desde ese día no he podido decidir quién me parece más brillante. ¿Light o L? ¿El dios perfecto o el detective que casi lo atrapa? Dieciocho años después sigo dándole vueltas. Y tú también, porque estás leyendo esto.
Death Note no es solo un anime. Es una partida de ajedrez psicológica donde cada movimiento puede costarte la vida. Y hoy, con el corazón en la mano (y unas cuantas re-visiones de madrugada), voy a intentar responder la pregunta que nos quita el sueño a todos: ¿quién es realmente más inteligente, Light Yagami o L Lawliet?
Prepárate, porque esto va a doler un poquito a según qué bando apoyes.
El genio perfecto: por qué Light parece imbatible al principio

Light es el típico alumno que odias en el instituto: guapísimo, número uno de la clase, presidente del consejo estudiantil y encima buen hijo. ¿En serio? Cuando coge la Death Note y en menos de una semana ya ha creado un plan maestro para limpiar el mundo de criminales… te quedas con la boca abierta.
Lo que más me flipa de Light no es que mate (eso lo hace cualquiera con la libreta), sino cómo controla la narrativa. Crea a “Kira” como un dios justiciero, manipula a la opinión pública mundial, engaña a la policía japonesa, al FBI entero y hasta a su propio padre. ¡A su padre! Eso ya es otro nivel.
Y luego está el tema de los recuerdos. Cuando renuncia a la libreta y recupera su “inocencia”, engaña incluso a L cara a cara. Yo cada vez que veo esa escena pienso: “Hermano, eres un psicópata, pero qué bien lo haces”. Su capacidad para planificar a 10 pasos vista atrás es brutal: el reloj en el paquete de patatas, el trozo de Death Note en el cuarto… Detalles que parecen tontos y que al final salvan su vida.
Pero (siempre hay un pero), Light tiene un talón de Aquiles enorme: su ego. puto. ego. Cada vez que alguien le lleva la contraria, se le nubla el juicio. Necesita que le digan lo listo que es. Y eso, amigos, es lo que termina matándolo.
L, el bicho raro que casi lo caza con un dulce en la boca

L es todo lo contrario a Light. Desaliñado, encorvado, come azúcar como si no hubiera mañana y se sienta como un gremlin. Pero detrás de esa fachada hay una mente que funciona a otra velocidad.
Piensa esto: en menos de un mes, L deduce que Kira está en la región de Kanto, que es estudiante (o estaba relacionado con la policía), que necesita nombre y cara para matar y que puede controlar la hora de la muerte. ¡En unas semanas! Light necesitó meses para crear su imperio y L casi lo pilla en un par de movimientos.
El momento del broadcast de Lind L. Tailor… ¡magistral! Sabía que Kira no podría resistirse a matar en directo y así redujo el rango de búsqueda al 100%. Y luego la jugada de las cámaras en casa de los Yagami, el tenis para medir reacciones, el plan con Misa… L juega siempre tres pasos por delante, incluso cuando parece que está perdiendo.
Lo que más me duele (de verdad, me duele) es que L tenía razón desde el minuto uno. Su porcentaje de sospecha sobre Light nunca bajó del 90%. Si no hubiera muerto, Light habría caído seguro. Pero Ryuk y Rem tenían otros planes…
(Sí, sigo enfadado con Rem. Diecisiete años después y sigo enfadado).
Inteligencia emocional: donde Light pierde por goleada
Aquí es donde la balanza se inclina claramente hacia L.
Light es un genio táctico, pero emocionalmente es un niño mimado. Cada vez que alguien le desafía (Naomi Misora, Near, incluso su propia hermana cuando la usa de mensajera… pierde los papeles. Su necesidad de ser adorado como dios lo ciega.
L, en cambio, es capaz de leer a las personas como libros abiertos. Sabe exactamente cómo provocar a Light (el lavado de pies, ¡por Dios!), cómo hacer que Misa se derrumbe en el interrogatorio, cómo ganarse la confianza de la Task Force aunque todos le tengan manía.
Y lo más fuerte: L nunca actúa por orgullo. Cuando Light le gana temporalmente, L no se desespera. Se limita a decir: “He perdido… por ahora”. Esa calma bajo presión es lo que hace que su inteligencia sea más sostenible a largo plazo.
Errores fatales: los dos la cagan, pero de formas distintas
Light comete errores de novato por soberbia: presumir ante Near y Mello, reírse como un villano de película cuando cree que ha ganado, confiar en Takada… Cada vez que se cree invencible, mete la pata.
L también comete errores, pero los suyos son de confianza. Confía demasiado en Watari y en la Task Force. Su mayor fallo? Creer que Light no sería capaz de usar a una shinigami enamorada. Ahí le pillaron desprevenido.
Pero incluso en su muerte, L gana moralmente. Deja preparado todo para que Near y Mello continúen su trabajo. Light, en cambio, muere solo, traicionado por su propio dios de la muerte, suplicando como un cobarde. Esa escena… uf. Todavía me revuelve el estómago.
¿Y si L hubiera ganado sin ayuda de shinigamis?

Esta es la pregunta que me quita el sueño.
Si Rem no hubiera matado a L, ¿qué habría pasado? Creo sinceramente que Light habría perdido en menos de un año. L ya tenía el plan de las 13 días con Misa, ya sabía que existían más libretas, ya sospechaba de Rem… Solo le faltaba una prueba irrefutable.
Light sobrevivió gracias a factores externos: Ryuk que se aburre, Rem que se enamora, Mikami que se equivoca el cuaderno… Sin esas casualidades, L lo habría atrapado sí o sí.
Por eso, aunque Light tuvo una racha más larga, creo que L era superior. Su inteligencia era más pura, menos contaminada por emociones tóxicas.
Entonces… ¿quién es más inteligente?
No voy a darte una respuesta fácil, porque no la tengo.
Light es el mejor estratega a corto-medio plazo y el manipulador más carismático que he visto nunca. Pero su ego lo destruye.
L es el mejor detective puro, el que piensa en frío, el que casi nunca se equivoca por emociones. Si el juego hubiera sido justo, él habría ganado.
Para mí, y después de tantas vueltas, me quedo con L. Porque ser inteligente no es solo es ganar, es mantener la cabeza fría cuando todo arde. Y L ardió con dignidad.
¿Y tú? ¿Sigues siendo Team Light porque “es el protagonista”? ¿O ya te pasaste al lado oscuro de los que lloramos cada 5 de noviembre por L?
Cuéntame en los comentarios. Porque esta discusión nunca, nunca, va a terminar.
(Y si alguien dice que Near es más listo que ambos… nos vemos fuera).







